VICENTE ACOSTA HERNÁNDEZ MÁQUINA RAJADORA DE ACEITUNAS
EL INVENTO
Creó el primer artilugio de aluminio. «La cosa funcionaba, pero se podía mejorar», explica. Por eso más tarde fabricó otro prototipo con otros materiales, ahora con metacrilato, «que también hacía su labor perfecta».
Artesanal
Si Vicente pusiese a la venta este aparato hecho de forma artesanal podría tener un valor en el mercado de 100 euros. Serviría una tabla con varios agujeros con cuchillas, por las que pasan las aceitunas una a una
Vicente reconoce que que a ese precio no todos la comprarían. Por ello ha hecho un estudio para ver como podría estar a la venta un instrumento por un precio más asequible. «Lo he conseguido. Si se hace a partir de un molde, cada pieza final tendría un valor que rondaría los 40 euros», una cantidad algo más asequible.
Con todo estudiado y listo para empezar a producir su maquina rajadora de aceitunas en serie, a Vicente le hubiese gustado continuar el sistema de producción, pero hasta el momento lo ha dejado aparcado. Comenta que estaría dispuesto a cederlo, para que alguien continúe con el proyecto. Este inventor realizó la solicitud hace dos años, en el 2006, y fue el año pasado cuando le concedieron el modelo de utilidad. «Me ha costado un tiempo y alguna molestia, pero llegué al final».









