
La banda cacereña Maggot Brain interpretó canciones de su próximo disco, aún inédito. / JORGE REY
Luces, decoración, montaje técnico... Todo estaba preparado. En el césped, las camisetas negras y las cervezas eran las protagonistas.Cuando faltaban pocos minutos para las 21.30 de la noche, empezaron a sonar los primeros acoples de guitarra eléctrica en el escenario. De esta forma comenzaba lo que serían dos largas e intensas noches que vistieron a la ciudad de rock.
Los cacereños Qonvulsión se hicieron esperar pero, como siempre, no defraudaron. Y no es para menos, pues tocaban de nuevo en una de las ciudades que les vio crecer y les formó como grupo de rock. Qonvulsión consiguió hacer saltar al público con temas de sus anteriores discos, para continuar con algunas de las canciones de rock psicodélico que van a componer su próximo cd, ‘Qonvulsión’, que saldrá al mercado dentro de pocos meses. Con ello, hicieron las delicias de los escasos pero fanáticos seguidores presentes en el recinto del camping en el comienzo del concierto.
Para todos los gustos
Pero si el festival parecía haber empezado poco animado, la situación cambió con la llegada de los barceloneses The Midnight Travellers, quienes mostraron lo mejor de la revolución rockera de los años 90 aunado en su nuevo disco, ‘Uncommon sense’.
Patxi, integrante y promotor del festival, confesaba minutos antes de salir al escenario su deseo de «animar a la gente y hacerle pasar un buen rato». Y así lo hicieron. Patxi y los suyos, es decir, Maggot Brain, demostraron su garra en el escenario y sorprendieron presentando cinco temas del nuevo disco, ‘Land’, aún en preparación.
Sweet Little Sister o Señor No fueron otras de las formaciones que marcaron la primera noche del III Grande Rock Festival, que culminó con la suspensión del último de los grupos previstos. Pero no se debe olvidar a los veteranos y esperados Sex Museum. Éstos fueron, sin duda, los más aclamados de la noche del viernes. La formación presentó su recopilatorio ‘15 Hits That Never Were’.
Siete nuevas bandas del rock, como Royal Canal, Las Culebras o Devil’s Dandruff, se reunieron anoche y consiguieron marcar el panorama rockero cacereño.
Almerienses, burgaleses, canarios... El camping cacereño se convirtió, durante parte del fin de semana, en un punto de encuentro de los fanáticos del rock distribuidos por la geografía española. Por ello, tanto Cáceres como el rock reciben un importante impulso. Una buena excusa, sin duda, para sentar las bases de lo que quizá sea el IV Grande Rock Festival.