
De esta manera, el alto tribunal extremeño desestima íntegramente el último recurso que presentó la empresa y da la razón al Ayuntamiento, que inició un proceso administrativo para que Jardines del Guadiana desmontara la carpa.
En su último recurso, ahora desestimado, la empresa alegó que desde un punto de vista económico y de creación de riqueza, sería lamentable que se procediera a la demolición de la carpa y en un plazo inmediato se autorizase la nueva construcción de la misma, ya que el nuevo PGM lo permitiría. En la sentencia, el juez critica la actitud de la empresa. A su juicio, «lo que ha pretendido la parte es, torticeramente, que no se proceda a llevar a término lo dispuesto por la Administración y confirmado en la última instancia por este Tribunal». Añade que el interés de Jardines del Guadiana ha consistido en dilatar los plazos para que entrara en vigor el PGM (es legal desde finales de noviembre) y así intentar legalizar esta instalación.
El juzgado considera que la empresa «ha pretendido que no se ejecute la resolución administrativa confirmada jurisdiccionalmente, promoviendo de manera indebida un incidente de ejecución de sentencia en claro fraude procesal».
La segunda teniente de alcalde, Consuelo Rodríguez Píriz, dijo ayer que si Jardines del Guadiana no demuele la polémica carpa en un plazo de diez o quince días lo hará el Ayuntamiento de forma subsidiaria.








