
El problema ya se deja sentir. Estos dos sectores quieren de esta forma mostrar su rechazo por la escalada del precio del gasoil y la contratación de servicios por debajo de coste, y llamar la atención del Gobierno sobre una situación crítica por la que atraviesan.
Juan Antonio Saavedra es uno de los pescaderos veteranos del mercado de Mérida. Sabe de buena tinta que, en Huelva, los barcos que pescan la gamba ya están parados. Sin embargo, en el norte de España los barcos sí que están trabajando, aunque los que llegan a puerto ya no salen hasta que no se levante la huelga.
Ante esta situación, Saavedra apunta que, por el momento, no nota un descenso en la mercancía y que le llega pescado de todas clases. «Si siguiera adelante la anunciada huelga de transporte, por lo menos, no tendríamos problemas con el pescado que procede de piscifactorías como son la dorada, la lubina, el rodaballo, el lenguado y la trucha».
«En cuanto a la pesca de importación, que incluye la merluza de varios países y el salmón, no habría tampoco ningún problema. Nos podríamos hacer de él». Hasta aquí, la situación sería llevadera. El problema va a ser si se lleva adelante la huelga de transporte. «Ahí ya... Se nos corta el rollo, porque la mercancía ya no se podría traer y comenzarían los problemas».
Saavedra confirma que durante los últimos días ha traído más pescado de la cuenta, sobre todo el que se sirve a los restaurantes, para poder surtir bien a estos establecimientos, por lo menos, esta semana. Si la que viene hay huelga de camiones «ya no sabremos qué vamos a hacer».
El pescado que tiene Saavedra procede de varios puntos de España: de Galicia, de Sevilla y hasta de Mercamadrid. «La huelga de pescadores nos afectaría incluso menos que la de camiones, a la que le tenemos más miedo. Porque no sólo es que no nos traigan la mercancía, sino que no nos dejarían ir donde fuera a comprar el género», añade.
Situación de espera
La misma situación es la que vive durante estos días otro pescadero del Mercado de Calatrava. José Ángel Magro también teme que para finales de semana pueda haber problemas para abastecer su puesto debido a la anunciada huelga de transporte. «Estamos a la espera de lo que pueda pasar, que puede ser grave. Se pueden paralizar, no solamente las pescaderías sino todos los sectores económicos del país. Si no hay medio de transporte, nadie podrá disponer de la mercancía necesaria para vender». Asegura haber escuchado también que los barcos ya se amarran a puerto y que la flota ya no sale a pescar.
El pescado que Magro vende procede de lugares tan diversos como Cádiz, La Coruña, Vigo y Huelva, además de los que tiene de importación, que a él le llegan de Madrid y de Sevilla y que luego se reparte por todas las localidades de España, incluida Mérida. Afirma que se puede hacer un acopio de pescado, pero sólo para guardarlo durante «un par de días o tres, porque más tiempo un producto fresco como éste no se puede».








