
ILLESCAS 83 - PLASENCIA GALCO 56
El conjunto de Ñete Bohigas creyó en eso de las segundas oportunidades en los primeros nueve minutos del encuentro, el tiempo que lideró el electrónico del pequeño pabellón de Illescas. Un parcial de 1-6 de salida hizo soñar a los 50 aficionados que desplazaron desde Plasencia. El equipo manchego, demasiado preocupado en las prestaciones de Jason Blair, no supo cortar la línea de pase hacia Dominic Martín, que anotó cuatro canastas bajo canastas casi seguidas. Por su parte, el Illescas, que inició tentando a la suerte desde el perímetro, vio que tenía un chollo en la fragilidad defensiva del Plasencia. Virgil y Lyons lo supieron ver antes que nadie.
Parcial de 11-0
El Plasencia se mantuvo arriba el tiempo que fue capaz de saber buscar una salida correcta al balón. Con la llegada de la anarquía y la retirada de Martín al banquillo, que no reapareció hasta la segunda parte, el Plasencia desapareció y el Illescas jugó a placer. Un triple de Joe Alonso le dio su primera ventaja en el minuto 9 (19-17). La renta al final del primer cuarto fue de seis (23-17).
La racha manchega prosiguió en los primeros minutos del segundo periodo y se consolidó en un parcial de 11-0 que marcó los roles de uno y otro. Con el tanteo en 28-17, Ñete Bohigas decidió dar entrada a Mark Zoller. El americano aportó minutos de calidad, pero sucumbió al desorden predominante en su equipo. Joe Alonso, arrancando desde los siete metros, y Duane Virgil, que mandaba a la cuneta a sus marcajes con un movimiento de cadera, supieron mantener las rentas a favor de su equipo al descanso (46-34). La entrada de Jorge Lledó yEnrique Suárez, si bien no empeoró las cosas, no sirvió de revulsivo.
El tercer cuarto se pareció más a un correcalles que a otra cosa. Dominic Martín volvía a pista y el equipo pareció agradecerlo. Un parcial de 2-7 (48-41) llevaba el optimismo a la pequeña parroquia placentina. Sin embargo, un parcial de vuelta de 9-0 (57-41, minuto 16) desterraba todas las posibilidades del Plasencia. Ñete Bohigas intentó todas las permutaciones posibles: dejar en el banquillo a los dos bases, Mario Fernandes y Julià Garrote, y ceder la dirección a Enrique Suárez; jugar con dos '4' como Jason Blair y Mark Zoller; o hacer coincidir a Rubén Ibeas y Jorge Lledó sobre el parquet, algo que había caído en desuso. Todas las apuestas fueron inútiles. El marcador de 67-45 al final del tercer cuarto lo dejaba claro.
El último cuarto, más de lo mismo. El Plasencia tardó casi cuatro minutos en anotar, pero es que ya no entraban ni los tiros libres. En sus primeros cinco intentos, cinco fallos. Jason Blair, el único que en estas situaciones mantiene su lucidez mental, en esta ocasión se empeñaba en darse de bruces contra los kilos y kilos de las torres locales.
El Illescas estaba poniendo al Plasencia en evidencia, pero en el minuto 36 le acabó por sacar los colores, al alcanzarse la treintena de diferencia (78-48). Los manchegos, alentados por sus aficionados, se empeñaron en caricaturizar a los extremeños. Ni siquiera las rotaciones postreras impidieron que la diferencia final tuviera matices tan desalentadores (83-56).








