En el centro deportivo de la Ciudad Financiera que el Banco Santander tiene en Madrid, jefes y subordinados se calzan las zapatillas en los mismos vestuarios, sudan la camiseta en las mismas instalaciones (pistas de pádel y tenis, cancha de voley playa y piscina) y pagan igual tarifa por utilizar el baño turco y la sauna. Otro ejemplo de gimnasio en la oficina. En la empresa informática Tango/04, la dirección se planteó cómo diferenciarse. «Nos fijamos mucho en lo que hacen los grandes, como MSN y Google. Como ellos, montamos un gimnasio y resultó».
Es verdad que Google es más que una oficina. Su sede de Zúrich, por ejemplo. Un tobogán conecta la zona de oficinas de la primera planta con la cafetería y el gimnasio, por lo que para bajar a comer no hay que esperar al ascensor. La cafetería sirve desayuno, comida y cena preparados por cocineros contratados exclusivamente para el edificio. Hay comida para vegetarianos, dos platos principales, un buffet de ensaladas y toda la comida se intenta hacer con ingredientes locales. La buena comida gratis y el picoteo entre horas siempre hacen ganar a los recién llegados unos kilitos -se les conoce popularmente como 'los siete de Google'-. El gimnasio de la planta baja es el lugar donde quemarlos.









