
-¿Tiene problemas en los supermercados?
-Hay muchas dificultades sobre todo por el etiquetado, en el que muchas veces no se especifican ingredientes como el gluten. Por eso para nosotros es tan importante la lista de alimentos. Si llegamos a un supermercado sin esta lista nos vamos a casa sin comprar. -¿Qué pasa cuando sale con sus amigos de cena?
-Lo pasé mal cuando tenía 13 o 14 años. Los niños siempre van a pizzerías y para mí eso sí fue un inconveniente. Tengo amigos que me suelen tener en cuenta y cuando quedamos me preguntan si tengo algún problema, pero otros no se preocupan por mi situación. Así es la sociedad, que no está concienciada de lo que es la enfermedad celíaca.
-¿Gasta mucho en la compra?
-En mi casa se nota bastante porque somos dos celíacos en la familia, mi padre y yo, y a la semana sólo en productos especiales como pan, magdalenas y pasta, nos gastamos 30 euros.
-¿Hay problemas para conseguir vuestra comida?
-Los que peor lo pasan son los que viven en las zonas rurales. En las ciudades siempre hay herbolarios, pero en muchos pueblos no hay tiendas que vendan los productos especiales que necesitamos, con lo cual muchos celíacos además de pagar los precios elevados tienen que desplazarse para encontrarlos.








