
También los libreros y distribuidores extremeños respaldan la política de gratuidad y las medidas que en esa línea ha adoptado la Consejería de Educación. No obstante, el presidente de la Asociación de Libreros, José María Casado, advirtió de que el sector se expone a «un problema muy serio» con la fórmula del préstamo de libros.
De recurrirse a ese método, el librero pacense vaticinó que muchas empresas familiares, «que son el 90% de las existentes en la región», se verán abocadas al cierre. A Casado le parece disparatado que el tejido cultural extremeño, que tanto tiempo y esfuerzo llevó construir, pueda venirse abajo por la medida.
En su opinión, el préstamo de libros es contrario a los postulados del pacto por la lectura que los libreros suscribieron con la Junta años atrás. Como recordó, entre otros objetivos trataba de potenciar las empresas culturales y establecer una estrecha cooperación con ellas.
El presidente de los libreros confía en que la entrevista que tienen concertada para el 9 de mayo con la titular de Educación o altos cargos de la Consejería pueda despejar las incertidumbres.
Para José Moyano son varios los reparos que pueden plantearse al método que Eva Pérez quiere implantar en Extremadura, pero subrayó tres que considera capitales: no es pedagógico, es negativo para la cultura y es antieconómico.
Sobre el primer aspecto recordó que el libro de texto debe ser entendido como una herramienta de aprendizaje, con unos contenidos sobre el que el niño debe trabajar. En países como Francia, Alemania y Reino Unido el préstamo ha sido descartado al constatarse su ineficacia pedagógica. Según Moyano, la fórmula es propia de países poco avanzados o con escasos recursos.
Siete modelos
En España sólo seis de las 17 comunidades autónomas -Castilla-La Mancha, Aragón, Canarias, Navarra Galicia y País Vasco- tienen establecido el préstamo de los manuales de enseñanza, aunque con algunas variantes. El modelo del País Vasco es el más peculiar, toda vez que los padres pagan una cuarta parte del precio de los libros por el uso.
El presidente de los libreros señaló que el préstamo perjudica la calidad de la enseñanza y ha sido desaconsejado por el Consejo Escolar. Además no favorece la equidad ni la igualdad, toda vez que dará lugar a dos clases de alumnos: los que pueden usar libros nuevos y los que tienen que manejar los ya utilizados.
En el terreno cultural, el préstamo no contribuiría a mejorar el retraso de Extremadura. Al respecto, el presidente de la Asociación de Editores de Libros de Enseñanza recordó que es la comunidad con los peores indicadores, donde el 15% de los hogares no cuentan con ningún libro y un 50% de la población declara no haber leído nunca uno. Desde el punto de vista económico, el préstamo pondría en riesgo una actividad que genera riqueza y da empleo a centenares de trabajadores. Según Moyano, la aplicación de esta fórmula en Galicia ha supuesto el cierre de un tercio de las librerías.
En Extremadura, entre librerías y diferentes puntos de venta, se contarían unos 600 establecimientos. Un 60% de ellos se vería en riesgo de cierre, aseguró José María Casado.








