
| Los precios de origen y destino | ||
|---|---|---|
| Productos | De origen | De destino |
| Ternera de 1ª | 3, 51 | 15,03 |
| Cordero de 1ª | 4,79 | 10,16 |
| Cerdo de 1ª | 1,28 | 5,81 |
| Conejo de granja | 2,48 | 5,89 |
| Pollo fresco | 1,60 | 2,94 |
| Huevos clase M | 0,80 | 1,32 |
| Patatas | 0,15 | 0,78 |
| Cebollas | 0,19 | 1,13 |
| Pimiento verde | 0,71 | 2,18 |
| Tomate para ensalada | 0,34 | 2,07 |
| Manzana Golden | 0,43 | 1,70 |
| Pera de agua | 0,52 | 1,78 |
| Limones | 0,55 | 1,69 |
| Clementina | 0,34 | 1,74 |
La situación es más grave en los productos ganaderos. El precio del cordero sube un 254%, y el del cerdo se dispara hasta un 471%. Sin embargo, las diferencias también son grandes en la agricultura, máxime cuando en la mayoría de los casos el proceso de transformación es mucho más simple. En el caso de la patata, la diferencia crece hasta superar el 500%. En este escenario, se puede pensar que alguien está aprovechándose de la coyuntura, pero, ¿quién se lleva el dinero? El secretario regional de la organización agraria UPA-UCE, Ignacio Huertas, lo tiene muy claro. «Aunque resulte un tópico, lo cierto es que la mayor parte lo están ganando los intermediarios y la distribución», asegura Huertas. Según él, en ese tramo de la cadena comercial es donde se genera estas plusvalías. «Lo que está claro es que existe una total transparencia en los precios que cobran los productores a través de la Lonja. También la existe en los precios que pagan los consumidores. En medio, entre estos dos puntos, es donde no se sabe qué es lo que se lleva cada uno». En el caso de la ganadería, estos márgenes incluyen los costes de matadero, sala de despiece o distribución, pese a lo cual muchas veces parecen excesivos. En otros casos, la distribución sólo transporta el producto del punto de origen al de venta.
Desequilibrio
Una de las explicaciones ocurrentes sobre los bajos precios que se pagan a los productores se basa en un mercado desequilibrado. Esto es, son muchos los que venden y muy pocos los compradores. De hecho, en el año 2004 el 30% de la fruta en fresco que se movía en España estaba en manos de unas pocas centrales de compra, y es un fenómeno en constante alza.
Además, muchas de estas centrales están relacionadas con superficies comerciales, lo que abarata los costes.
Para Huertas, esta es efectivamente una de las claves del problema. «Siempre se ha dicho que somos muchos para vender y los compradores caben en un taxi, como quien dice. De esta forma se hace más díficil establecer una sana competencia. Además, siempre existe la sospecha de que las empresas distribuidoras pactan los precios máximos que deben pagar, lo que se conoce como un cártel comercial. Sin embargo, en este sentido, se han logrado avances en algunos sectores, como el de la fruta, donde se han alcanzado ciertos niveles de cooperativización para hacer frente a esta situación».
General
Lo que sí parece claro es que se trata de un problema que afecta a todos los subsectores agroganaderos. «La crisis es de carácter general y es una realidad, que se puede constatar. En términos actualizados, los precios que reciben los productores son más bajos que los que se cobraba hace 20 años. Además, es una situación que se está acentuando en los últimos meses».
Efectivamente, los datos que muestra un informe de la propia UPA ponen de manifiesto que, mientras que los precios percibidos por los productores han seguido una tendencia a la baja durante los últimos meses, los de venta al público no han dejado de subir; todo lo más se han mantenido en una línea estable. Por ejemplo, desde enero de 2007,el precio de la carne de ternera en origen ha caído un 7%, mientras que en destino ha crecido un 6%. Y sólo en 14 meses. Más acusada es la situación en el sector porcino, donde los ganaderos reciben un 23% menos por su producto que a comienzos del año pasado.
Otro aspecto llamativo es que muchas veces todos los costes de la cadena de transformación corren a cargo del propio agricultor, por lo que muchas veces resulta más complicado justificar los márgenes de los intermediarios. Es el ejemplo de frutas como la manzana, que en el supermercado son casi cuatro veces más caras que a la salida de la central hortofrutícola. Sin embargo, en estas industrias el fruto ya ha sido sido analizado, calibrado, empaquetado y en muchos casos paletizado. «Esto demuestra que en muchos casos es el propio agricultor el que está asumiendo todo el gasto de manipulación del producto. Sin embargo, hay intermediarios que se llevan su porcentaje».
Inflación
Existe otra consecuencia de esta situación, que se está relevando como especialmente grave en algunos subsectores. Y es que, con todo, los precios de muchos productos están subiendo de forma importante. No hay que olvidar que los últimos datos de inflación, reflejados a través del Índice de Precios al Consumo, no están siendo especialmente buenos. Esto provoca que el consumo de estos productos se retraiga. De esta forma, el sinsentido ya resulta absoluto: los productores reciben unos precios irrisorios por su mercancía, que además no se vende bien en el mercado porque resulta cara al consumidor.










