
Para Carme Chacón, ministra de Vivienda, es la primera «gran derrota jurídica y social del PP» ante el Constitucional, a las que «seguirán otras» en sus recursos contra el matrimonio homosexual o el Estatut de Cataluña. En el ámbito judicial se dejó oír la presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género. A juicio de Montserrat Comas, vocal del Consejo General del Poder Judicial, se trata de una decisión «histórica en el largo camino hacia una sociedad plenamente democrática».
El PP, recurrente y derrotado, optó por la discreción. Mariano Rajoy, desde París, marcó la línea. Su partido -dijo- acata la decisión del TC, pero sus preocupaciones políticas respecto de la igualdad entre hombres y mujeres son otras. «Me preocupan más las mujeres que siguen cobrando un salario menor que el de los hombres, o que no consiguen conciliar su vida familiar y laboral», afirmó el líder popular. Ésa es la igualdad «real» y «no se consigue con cuotas», apostilló. Para el PP, los miles de mujeres que concurrieron a las municipales del 2007 o lo harán en marzo en virtud del mandato de la Ley de Igualdad -ninguna lista puede llevar menos del 40% o más del 60% de candidatos de cada sexo-, son una minoría del fenómeno global de la discriminación en España.









