El presidente del Gobierno defendió que nunca los datos macroeconómicos habían sido tan positivos para España; tampoco cuando quien gobernaba era el partido que dirige Mariano Rajoy, que pretende bajar 5 puntos el Impuesto de Sociedades si ganbad las elecciones. Éste dejó, según su descripción, una herencia «aceptable» pero que en ningún caso superaba el «grado modesto». Además, vino acompañada de algunas «hipotecas» que se han conseguido levantar en sus cuatro años de mandato. A modo de ejemplo, subrayó que la deuda pública se ha reducido en 12 puntos sobre el PIB. «En dos años seremos el país con menor deuda de entre las grandes potencias del mundo», aseveró.
No es que negara que los últimos índices de inflación registrados sean malos ni que existan incertidumbres ni que las turbulencias financieras producidas por la crisis de las 'subprime' hayan repercutido en España, pero relativizó su impacto real. Aseguró que el aumento de los precios es coyuntural y ajeno a la acción del Gobierno. Y, sobre todo, insistió en que la confianza es un factor intangible pero determinante de la evolución económica, por lo que su optimismo antropológico resulta más beneficioso que el «pesimismo» de los populares. «Conviene -subrayó- mantener la serenidad».
Zapatero argumentó, durante su larga intervención en el Foro Nueva Economía, que en las críticas del PP hay cierta hipocresía, porque el crecimiento económico durante los mandatos de José María Aznar nunca fue tan elevado como el actual y porque en muchos momentos, durante sus ocho años de Gobierno, la inflación superó el 4% con precios del petróleo muy inferiores a los actuales. En el 2007 esa cifra se ha rebasado en los últimos dos meses.
También puso en duda que el poder adquisitivo de los españoles haya disminuido. Los datos de consumo durante la Navidad avalan, según dijo, su escepticismo. Además defendió que la reforma del IRPF emprendida esta legislatura, la subida de hasta un 30% de las pensiones mínimas y el aumento del salario mínimo interprofesional a 600 euros han aumentado la renta disponible de los españoles. En todo caso, adelantó que el programa electoral socialista comprometerá una nueva reforma fiscal.








