De modo instantáneo los dirigentes de la Consejería de Educación sabrán las necesidades y posibilidades, los desajustes y los posibles desajustes en el número de plazas escolares.
La gran novedad es que a ese proceso informático de admisión de alumnos se incorporan todos los centros concertados. «Si no manejáramos también los datos de éstos, el proceso no tendría sentido porque nos faltaría parte de la información», explica Felipe Gómez, director general de Política Educativa. Con la utilización de Rayuela «vamos a ganar en control y rapidez para adjudicar las plazas, y evitaremos duplicidad de solicitudes».
Valdrá también Rayuela para simplificar el acceso de los alumnos a las pruebas de selectividad universitaria, y el sistema recibirá nuevos grupos de usuarios como son los educadores sociales o equipos de orientación. Registrará también las faltas de conducta y las sanciones a los alumnos.









