Con todo, las declaraciones del prelado al diario tinerfeño causan asombro. Preguntado por los casos de abuso a menores denunciados en diócesis católicas en distintos países, Álvarez responde que «puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan». «Esto de la sexualidad es más complejo de lo que parece», añade.
Homosexualidad y abusos
El obispo, además, traza una comparación entre homosexualidad y los abusos. Entiende que existe una «diferencia clara», pero se pregunta «¿por qué el abusador de menores es enfermo?» y el homosexual no. Los colectivos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Canarias salieron en tromba.
Lo manifestado por el representante episcopal «representa las posturas más retrógradas de la Iglesia Católica», al tiempo que denuncian «todo intento de crispación social que ciertos sectores realizan al lanzar mensajes llenos de odio como éste», señalaron ayer en un comunicado.
Las manifestaciones del obispo han unido a todos los colectivos de las siete islas que en un comunicado hacen referencia a los estudios de Freud sobre la homosexualidad y recuerdan que «en 1993, la Organización Mundial de la Salud excluyó la homosexualidad del listado de enfermedades psicológicas, pero la Jerarquía Católica sigue entendiéndolo como desorden emocional o inmadurez de la personalidad, y así lo manifiesta abiertamente en todos sus comunicados».
Los colectivos dicen ser «conscientes» de la proximidad en fechas de la manifestación en Madrid a favor de las familias tradicionales, y sostienen que tras ella «sólo hay un caduco intento de volver a lanzar falacias y calumnias sobre la realidad homosexual, sobre la vida de millones de lesbianas y gays españoles».









