De hecho, si se hubiera aplicado el compromiso de puntualidad tradicional de Renfe en las otras dos líneas AVE ya operativas (las que llegan a Sevilla y Tarragona, donde el retraso límite para reintegrar el precio del billete es de 5 minutos), hubiera ocurrido lo mismo con otra demora de 8 minutos en el trayecto Madrid-Valladolid.
Sin embargo, conscientes de los problemas que se podían producir en las primera semanas de puesta en marcha de las dos nuevas conexiones de alta velocidad, en la compañía ferroviaria prefirieron ser más conservadores y elevar ese tope a los 30 minutos (si pasa de los 15 se devolverían la mitad de lo pagado), en cualquier caso por debajo de lo que establece la Ley Ferroviaria (60 y 90 minutos, respectivamente).
Renfe, por otra parte, subirá un 4% el precio de los billetes de todos sus servicios de Cercanías y Regionales a partir del próximo mes de enero, informaron ayer a Europa Press fuentes del sector.








