El primer AVE malagueño llegó a la estación María Zambrano a las 12 horas 33 minutos, poco más de dos horas y media después de que saliese de la capital de España y con casi 10 minutos de adelanto sobre el horario previsto. En el recinto se habían concentrado miles de personas que, en un ambiente festivo, dieron la bienvenida al tren.
Junto con el presidente del Gobierno viajó desde Madrid la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. En Córdoba (donde el AVE hizo una breve parada) subieron el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.
A su llegada a Málaga, Rodríguez Zapatero felicitó a la muchedumbre por contar con el AVE. Aseguró que esta infraestructura «potenciará Málaga como urbe llena de oportunidades, como un amplio y atractivo territorio para todo tipo de inversiones que traigan prosperidad, riqueza, entendimiento y convivencia para toda la provincia y para toda la comunidad autónoma».
En su intervención, el jefe del Ejecutivo se refirió a la alta velocidad como un claro ejemplo de potenciar «el patriotismo» y aludió a «los hechos» como la mejor forma de forjar convivencia, comunicación y entendimiento. Además, felicitó a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, por la finalización de este proyecto, ya que, «gracias a su acreditada tenacidad, ha sido realidad en plazo».
Rodríguez Zapatero recordó que Andalucía es la comunidad con mayor número de kilómetros de alta velocidad en servicio, más de 360. Pronto se unirán a ese total los de otras líneas, como la de Bobadilla-Granada, «en fase avanzada de ejecución», entre otras.








