Cinco siglos después, la tradición se ha convertido en el fundamento de la economía de esta población que a principios de los años 90 alumbró la primera industria de carbón vegetal. Le siguieron otras que han corrido diferentes «suertes». Hoy por hoy, un 23% de las compañías del sector en la región se ubican en Zahínos.
Pocos se atreven a hablar de futuro pero, mientras las carboneras tradicionales conviven en un mismo espacio geográfico con las últimas tecnologías, hay quien pone en duda la pervivencia del mineral del color del ébano. Ajenos a las especulaciones muchos zahineros siguen madrugando para cocer carbón. Ésa es la realidad.








