El cambio se inspira en los evangelios según San Mateo, que describe el nacimiento de Jesús en la casa de José, en Nazaret, en vez de un establo, como narran los evangelios de San Lucas, San Marcos y San Juan. El nuevo belén no contará con ninguno de los elementos de la iconografía cristiana para el día de Navidad. Desaparecerán los pastores, las estrellas, la cometa y los rebaños. Las figuras del pesebre van a estar este año dentro de ambientes específicos: el taller de carpintería de José, el cuarto donde nació Jesús y una posada, símbolo de la vida colectiva.









