Casado señaló que esta decisión se ha tomado tras las numerosas peticiones que la Asociación de Celíacos de Cáceres ha hecho llegar al Ayuntamiento argumentando que «un caramelo para celíacos lo puede comer cualquier niño, pero un caramelo normal, no lo puede comer un niño celíaco».
Por todo ello, la Concejalía de Festejos se ha puesto en contacto con diversas organizaciones y asociaciones de la ciudad para que colabore en esta medida, ya que un kilo de caramelos normales cuesta tres euros y uno para celíacos vale seis euros.









