También el instituto prefirió no divulgar públicamente el suceso para no causar alarma, por lo que el incidente apenas ha sido conocido entre la comunidad educativa hasta la jornada de ayer.
Los hechos se desencadenaron después de que el profesor le retirase a la alumna de Secundaria el teléfono móvil. Los estudiantes tienen prohibido su uso dentro del recinto educativo, y para recuperarlo tienen que acudir los propios familiares del chico o chica que ha sido sorprendido con el aparato. Efectivamente, el padre del alumno, cuya edad no fue dada a conocer ayer por la Delegación del Gobierno, se personó en el instituto, pero con una actitud agresiva. Increpó al profesor, aunque según las fuentes consultadas, no llegó a producirse una agresión. El progenitor es conocido en la localidad por poseer un bar.
Los modales demostrados por el padre de la alumna y su actitud violenta, con increpaciones al docentes, llevaron al instituto a presentar la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil.
El incidente tuvo lugar en el edificio Comarca de la Vera, que está destinado dentro del Instituto Maestro Gonzalo Correa, a los cursos de Secundaria (de 12 a 16 años). En otro edificio independiente se imparte Bachillerato (16 a 18 años) y un tercero es para Formación Profesional.
Como se publicó el pasado sábado, la consejera extremeña de Educación, Eva María Pérez, prefiere referirse a estos casos como «violencia social que se traslada a los centros», más que como violencia escolar propiamente dicha.
Norba Caesarina
Por otro lado, el Consejo Escolar del Instituto Norba Caesarina de Cáceres, donde un estudiante atacó con un cuchillo a un profesor el 29 de octubre, ha informado que no se va a abrir expediente disciplinario al alumno «por considerar que no era responsable de sus actos dada su enfermedad». También señala que este joven de 16 años «no volverá jamás» a este centro.
Además, felicita a los alumnos por la actitud ejemplar y valor demostrados y da su apoyo al profesor, al que le desea que «el ataque quede en un mal sueño».










