
PRÓXIMOS TALLERES
Este grupo de padres e hijos participaban en el primer taller de 'Arqueología en familia', que el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz ha puesto en marcha para acercar el pasado de Extremadura de una manera lúdica y participativa a los vecinos de Badajoz. Éste era el primero de una serie que se sucederá durante los meses de noviembre, diciembre y enero.
La sesión estuvo guiada por el arqueólogo Jordi Ungé Plaja que comenzó enseñando a los padres e hijos asistentes algunas de las herramientas que se utilizaban en la Edad de Piedra para hacer más llevaderas las labores diarias. Él mismo fabricó algunas de ellas mostrando la técnica que utilizaban nuestros antepasados para conseguir lascas con las que cortar carnes o pieles. Los alumnos pudieron comprobar cómo con unos golpes se puede hacer de una piedra un hacha afilada.
Se trataba de una clase de Historia en la que no había que soportar un soporífero sermón ni leer un texto densísimo. «Nuestra intención es hacer del juego un aprendizaje, queremos que la gente aprenda y se distraiga y que los niños se acerquen a la arqueología de una manera divertida», explicaba Jordi Ungé, justo antes de ponerse a tallar una piedra.
Más tarde llegó el momento estelar de las tres horas de taller: el fuego. Golpeando un par de piedras Ungé consiguió que los alumnos se quedaran con la boca abierta cuando logró prender unas ramas secas con la chispa que salió del choque. Un momento después niños y padres intentaron hacer fuego sin cerillas ni mecheros.
«A ellos les sirve para darse cuenta de que todo no es cómo lo tienen ahora mismo en las casas y no siempre han existido la cantidad de avances de hoy en día, ni el ordenadores ni la televisión...», argumentaba Ana Gómez, que asiste al taller con su hija Marta de 8 años. «Aquí se dan cuenta de cómo ha ido viniendo todo desde entonces hasta ahora, porque en su cabeza no tienen noción de eso. Todavía no son lo suficientemente maduros para darse cuenta de cómo hemos avanzado», añade.
El fuego fue la experiencia que más marcó en general a niños y padres, pero todavía quedaba mucho por saber de las costumbres de los hombres de la Edad de Piedra.
El siguiente paso fue el de aprender las técnicas que utilizaban para decorar las estelas de piedra. El arqueólogo les enseñó cómo los prehistóricos sacaban colores de cenizas o de otras sustancias naturales. Una vez sabida la teoría, los niños hicieron sus propias mezclas y, reproduciendo los diseños de las estelas vistas en el museo, dibujaron un mural al estilo de la Prehistoria.
Además, los más pequeños se llevaron de recuerdo a casa una placa de pizarra que ellos mismos decoraron labrándola con una lasca de piedra.
En familia
«Es una manera diferente de pasar el sábado en familia. Ha estado muy interesante», comentaba Fernado Torres justo antes de finalizar el taller. «No nos importaría venir al próximo taller de excavación», añadía Torres que llevó al museo a sus tres hijos.
Ese era el fin con el que la dirección del Museo Arqeológico Provincial de Badajoz organizó estos talleres. Los sábados por la mañana pretenden convertir el museo en un espacio social e interactivo, además de posibilitar que padres e hijos puedan compartir nuevas experiencias en su tiempo de ocio en un ambiente diferente, como es un museo.
Una vez terminado el taller de Talla Lítica, Fuego y Arte Rupestre, los 24 padres e hijos que participaron se mostraron encantados con la actividad. Los próximos fines de semanas se ofrecerá, además, otro de Cerámica en el que se simulará una excavación, en la que las familias de Badajoz podrán ponerse por un día en la piel de los profesionales de la Arqueología.









