Pasada la una de la madrugada del pasado viernes al sábado, se montaba un control en la carretera de Valverde, en la rotonda de entrada a Las Vaguadas. Formaba parte de la nueva campaña que la Dirección General de Tráfico, la Guardia Civil y la Fiscalía han puesto en marcha para detectar y sancionar a quienes conduzcan bajo los efectos de las sustancias estupefacientes.
La pionera experiencia ha comenzado este fin de semana de manera experimental en las provincias de Badajoz y Zaragoza, y se espera que se extienda al resto del país en el próximo puente de Todos los Santos.
La caravana de vehículos que llegó a Las Vaguadas era más llamativa de lo que es usual. Viajaban una decena de agentes del Instituto Armado, la furgoneta de atestados, una ambulancia de la Cruz Roja, un facultativo y varios miembros de la asociación. También estaban presentes el jefe provincial de Tráfico, Antonio Marín; el comandante jefe del Sector de Tráfico de la Guardia Civil en Extremadura, José López Galiana; y el fiscal de Seguridad Vial, Diego Yebra.
Los vehículos del dispositivo venían de la antigua carretera de Madrid, a la salida de la autovía A-5, donde habían realizado ya una veintena de controles. Según informó Antonio Marín, estaba previsto que más tarde fueran a la carretera de Olivenza, a la altura del Corazón de Jesús.
Para esta pasada madrugada, se pretendía que el itinerario pasara de nuevo por la carretera de Olivenza, esta vez cerca de la entrada a la cárcel, además de las vías que van a Cáceres (Ex-100) y Granada (N-432).
El día del estreno, los análisis se empezaban a realizar con rapidez, quizás más de la anunciada. La Guardia Civil esperaba hacer hasta cien controles durante este fin de semana, a razón de entre 30 y 50 por noche. Todo ello siempre y cuando no se registrara ningún caso positivo, porque entonces habría que paralizar el control para instruir las diligencias judiciales.
Dos indicios
Sin embargo, en apenas una hora de la primera madrugada llegaron a pasar una decena de personas por la furgoneta de atestados. Todos jóvenes y todos dieron negativo. Tan sólo hubo dos casos con indicios en los primeros treinta análisis. Esto es, la prueba de saliva detectaba restos de drogas, pero databan de varios días, por lo que sus efectos se habían disipado y no afectaban a la conducción. Por tanto, análisis negativo. La Benemérita esperaba que los positivos afloraran a medida que avanzara la noche.
Según aseguró José López Galiana, los primeros conductores habían colaborado perfectamente y no se había registrado ningún incidente reseñable durante la prueba a la que se vieron sometidos.
Por su parte, la Delegación del Gobierno en Extremadura no facilitó ayer datos de la primera noche de controles, y se remitió a la comunicación oficial que previsiblemente se hará mañana.
La primera
El control del sábado de madrugada fue estrenado por una menor que circulaba correctamente con casco en un ciclomotor. Lo primero que hizo nada más recibir el permiso para continuar su marcha fue descolgar el móvil para contar la experiencia.
El resto de los primeros requeridos también se sometió a la prueba sin ningún tipo de problema. Ya sea por conciencia cívica o por intimidación ante la Guardia Civil o los periodistas, todos se mostraban encantados con que se realicen este tipo de pruebas, «sobre todo si no das positivo», comentaba uno antes de marcharse.
Para ellos, diez minutos perdidos en la furgoneta de la Guardia Civil no son nada si se pueden evitar muertes en la carretera. Sólo Manuel se quejaba de forma bastante discreta: «Peor que el tiempo perdido es el frío que estoy pasando».
Secreto a medias
Por motivos obvios, Tráfico pretendía que la ubicación de los controles no fuera pública hasta el día de hoy, cuando ya se hubieran realizado. El fiscal delegado de Seguridad Vial a nivel nacional, Bartolomé Vargas, evitaba informar en rueda de prensa sobre las dos provincias donde arrancaría la experiencia. Sin embargo, el secreto duró poco: eran Badajoz y Zaragoza.
En Badajoz al menos se logró que no se supieran los emplazamientos exactos hasta el día de hoy. No así en Zaragoza. Antes de que finalizara el pasado viernes, agencias informativas y medios aragoneses ya habían publicado con pelos y señales los puntos kilométricos donde se ubicarían algunos de los puntos de control establecidos.










