La agricultura extremeña obtiene este año buenos resultados en los cereales, la ciruela y el aceite en relación con la campaña anterior, mientras que baja el resto de la producción agrícola y el sector ganadero sufre una de las peores situaciones de la historia, debido a las pérdidas por la subida de los precios de los piensos.
Lo ha asegurado el secretario general de UPA-UCE, Ignacio Huertas, en la presentación del Anuario de la Agricultura Familiar 2007 de la organización, "uno de los más abiertos hasta ahora", ya que recoge opiniones como la de la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, funcionarios de la Unión Europea".
Huertas destacó el aumento de la producción extremeña de cereales tanto en regadío como en secano, con un crecimiento del 30 por ciento con respecto a la campaña anterior y una producción de 1.300.000 toneladas.
En relación con las frutas, ha habido una reducción de la producción a nivel nacional y regional, a excepción de la ciruela que ha crecido en un 42,3 por ciento, con una producción de 61.200 toneladas en este año.
También la producción de aceite aumentará en esta campaña, ya que se espera un 15 por ciento más que el año anterior, con 48.000 toneladas.
Las previsiones para el arroz y el viñedo son parecidas a la del ejercicio anterior, de 200.000 toneladas y 3.000.000 de hectolitros, respectivamente.
El resto del sector agrícola ha sufrido descensos, especialmente la cereza, un 45 por ciento, debido al pedrisco y las inundaciones de los últimos meses. Las condiciones climatológicas también han afectado al tomate, del que la región extremeña es la primera productora de España, con una previsión de 1.100.000 toneladas, un 15 por ciento menos.
Huertas se refirió a las condiciones climatológicas de abril, mayo y junio como uno de los principales problemas a los que se enfrenta este sector, que sufre unas pérdidas estimadas en 36 millones de euros, según UPA. También el abuso de los precios hace que la fruta, según Huertas, se pague ocho veces más cara en un supermercado que en el lugar de origen.
Este desfase de precios afecta también al sector ganadero, en especial al cordero, en el que el precio se multiplica por 5 o 6 con respecto a lo que cuesta al productor.
En el caso de la ganadería extremeña, Huertas dijo que el 2007 es un año grave para los sectores porcino, ovino, caprino y vacuno, que sufren "una de las peores situaciones de la historia".
En este sentido, aseguró que la bajada de los precios de las producciones y la subida de los piensos en un 40 por ciento, ponen en una situación "delicada" a las explotaciones ganaderas familiares. Por ejemplo, dijo el secretario general de UPA-UCE, "la producción de un cerdo cebado de 100 kilogramos le cuesta al ganadero 13 euros más ahora que en octubre, y para cebar un conejo el ganadero se gasta 34 céntimos de euros más ahora que antes de verano".
Ante esta situación, UPA-UCE insta al Ministerio de Agricultura a que convoque una mesa para analizar la situación y tomar medidas. Por su parte, esta organización ha elaborado un plan estratégico de viabilidad para el ovino, caprino, vacuno y porcino, que trasladará tanto a la Junta de Extremadura como a la Administración central para paliar la crisis del sector.
Así, el plan contempla propuestas agrícolas encaminadas a aumentar la superficie destinada a cereales, como la eliminación de la retirada de tierras, y la liberalización del barbecho blanco.
Otras medidas que contempla el plan son las ayudas al ovino, para que se pongan el valor el producto nacional y se diferencie del producto que vienen de fuera.
La reducción de las tributaciones fiscales, el control de las importaciones y medidas de carácter social para la incorporación de los jóvenes y las mujeres a la actividad, forman parte de este plan estratégico.